Ya les contaré a la vuelta. De momento, sólo quería explicar el silencio de las últimas semanas.
Por cierto, ni se imaginan lo bien que se vive sin enterarse de las noticias españolas.
Luces y sombras del siglo XXI (y de los que lo engendraron).
Quiero expresarte mi más cordial bienvenida al congreso federal del Partido Socialista... Obrero Español.
Quiero expresarte mi más cordial bienvenida al congreso federal del Partido Socialista, obrero español.
En el panorama que describo se estaba produciendo otro fenómeno del que ya he hablado, que es necesario tener presente. Cuanto se hacía en España en el orden de la política antifranquista, tenía caracteres europeos. España era Europa en cuanto era antifranquista. Europa era para nosotros una ventana abierta que nos permitía soñar con la democracia.Estas palabras de Enrique Tierno Galván ilustran cómo un europeísmo diferente, más completo que la "vocación europea" del Régimen, terminaría por convertirse en factor aglutinante esencial de la oposición al franquismo, aunando en torno al proyecto de integración de España en Europa a prácticamente todo el espectro político español, incluyendo a importantes personajes de la elite franquista. Es el mundo académico el primero en el que aparece la idea europeísta, al fundar José Larraz en 1949 una Sociedad para los Estudios Económicos Españoles dedicada al estudio del proceso de integración europeo. Este grupo generaría ochenta estudios monográficos, los Estudios sobre la Unificación Económica Europea, publicados en 1961. En el mismo año surgen en la Universidad de Zaragoza, por obra del profesor Lacruz Berdejo, el Instituto de Estudios Europeos y el Comité Español para la Liga Europea de Cooperación Económica. Sumados a la publicación de diversos artículos sobre estos temas en medios como la Revista de Estudios Políticos o la Revista de Política Internacional y a la Meditación sobre Europa de Ortega y Gasset, los medios académicos españoles iniciaban una andadura europeísta que habría de ser una constante durante toda la duración del régimen. En estos primeros momentos, no obstante, esta preocupación se manifestaría tan sólo en un interés en el surgimiento de un proyecto europeo que evitaba aludir a la posible problemática política con la que podría encontrarse el régimen.
Los partidos españoles de extrema izquierda han hecho ostentación, a menudo, de un profundo desprecio por la técnica en todos los campos, al menos por la técnica "burguesa", la única que lógicamente podía existir en el país en el momento de la llegada de la República. Bastaba, en su opinión, con poseer la fe y el entusiasmo revolucionario para poder ocupar cualquier cargo en el gobierno.Efectivamente, también durante la Guerra Civil el bando republicano fue víctima de su propia fe en el pueblo y de su desprecio por los requisitos reales de un enfrentamiento bélico. Vicente Rojo explicaría así la derrota republicana:
Este desprecio no dejó de manifestarse en el momento de la lucha [en la Guerra Civil].
El gobierno esperaba vencer al movimiento militar gracias al fervor republicano y revolucionario de los trabajadores.
(...) hemos sido nosotros los que le hemos dado [al bando sublevado] la superioridad en todos los órdenes, económico, diplomático, industrial, orgánico, social, financiero, marítimo, aéreo, humano, material y técnico (...); y se la hemos dado porque no hemos sabido organizarnos, administrarnos y subordinarnos a un fin y a una autoridad.Setenta años después y memoria histórica mediante, seguimos sin aprender. Las advertencias acerca de los efectos que tendría ciertas medidas del gobierno eran, de nuevo, artimañas de la patronal. O de la oposición.
A diferencia de la memoria, que se confirma y refuerza a sí misma, la Historia incita al desencanto con el mundo.
(Tony Judt)
Quien dice Historia
dice sacrilegio
(Tzvetan Todorov)